Canarias. Killer Queen. 3º A

Suave brisa, mágica esencia. Cada paso que daba pensaba que me seguían por el gran estruendo que desprendían las ramas esparcidas por el suelo. Quizás el mayor temor era el nombre de aquel extraño lugar: el Barranco de los Cernícalos. Una gran ave aparecía por mi mente, con un pico que con darse la vuelta asustaría a un fuerte elefante. Entre luces y sombras, espectáculo de luciérnagas, el bosque se encendía en un gran valle donde personas emigran de su propia vida con las ansias de comprar una nueva a la naturaleza.

Entre suspiros y lágrimas me ocultaba en mi propio ser, esperando el momento para poder mostrar mi valentía. Entrar en ese bizarro espacio era como dejar atrás tu miñez, enfrentarte a la época en la que vivimos y dejar a trás los prejuicios. Años atrás el paso estaba prohibido y hablar sobre ese barranco era digno de pena. Ahora el proceso está invertido: los niños resuelven, los padres esperan su victoria. Mañana me armaré de valor e intentaré romper con la barrera de la injusticia, manos atadas, armas al suelo, valores por delante. Sensación de tranquilidad donde todo será como antes.

Anuncios

Canarias. Miguel N. 3º A

La húmeda agua de la playa de las Canteras mojaba la seca y oscura arena de la costa canaria, las azules y espumosas olas eran surfeadas por los surferos mientras el amarillo sol quemaba sus rostros; las sombrillas clavadas en la arena formaban un arcoiris en la playa con sus llamativos colores. Los chavales disfrutaban de un rico mojo picón con gofio escaldado y papas arrugadas mientras observaban a “Boody” que con las quillas de su tabla moldeaba la pared transparente de las olas provocando con sus bruscos giros una estela de gotas que salpicaban el infinito océano. Bajo una sombra oscura se encontraban los refrescos para mantenerlos a una buena temperatura.¡Fue un buen día!

Canarias. Paola M. 3º A

Sara se despertó gritando y llorando sobre las 6 de la mañana, no recordaba lo que había soñado, pero prefería no hacerlo. La cabeza le dolía tanto que le iba a explotar, así que, sin desayunar, salió al balcón para relajarse observando el precioso mar. La noche era oscura y el cielo estaba cubierto de estrellas. Sin saber por qué le daba nostalgia.  Por un momento pensó en lo afortunada que era al vivir en Gran Canaria. Pensó en las hermosas playas de las Canteras, Mogán y las Alcaravaneras; pensó en los pintorescos pueblos, en los barrancos y en el verde campo. Se dio cuenta de que, al pensar en su tierra su dolor de cabeza había desaparecido y se sentía libre, orgullosa. Se sintió realmente feliz…

Canarias. Denise R. 3º A

No hay nada más bonito que el cielo azulado que acompaña las tardes de amor, en las que la antigua Vegueta nos deleita de un ambiente tranquilo, un ambiente que al caminar me hacía valorar cada día más a ese muchacho de Santa Brígida. No había sonrisa más bonita que la suya, sus blancos dientes y su pelo negro rizado. Al verlo podía notar como poco a poco se acercaba más, con la intención de empezar una larga historia de amor.

Violencia de género. Alejandra y Laura L. 4º B

Después de llegar a casa recordé la conversación que había tenido en el gimnasio con una chica la cual tenía moretones en los brazos y en el rostro. Claramente, nada más vera pensé enseguida que había sido maltratada, y me acerqué a ella para ver qué le sucedía y si necesitaba algo. Nada más preguntárselo comenzó a llorar, me quedé anonadada, de verdad lo estaba pasando mal. Entonces le ofrecí ayuda y le pregunté si quería contarme lo que le sucedía. Seguidamente se relajó un poco y empezó a contarme lo que le pasó y de dónde venían los moratones.

– Llevo dos años con mi novio y siempre hemos sido felices, hace poco él perdió a su hermano en un accidente lo cual lo afectó mucho y empezó a cambiar totalmente. Nada era igual, comenzó a agredirme verbal y físicamente. He llegado a un límite en el que no puedo continuar soportando los maltratos. Lo he paoyado con su pérdida, sé que es duro pero yo no puedo continuar, también sé que no me dejará tranquila.

Tras decirme esto quedé aterrada, completamente sin palabras, no sabía que responderle. Entonces reaccioné y le ofrecí mi ayuda ya que no podía continuar así.

Violencia de género. Iván, Raúl y Rubén. 4º A

LA CHICA INOCENTE

Había una vez una chica de unos 20 años que salió de fiesta con sus amigas a una discoteca, era de noche y a oscuras cuando de repente vino un chico y quería ligar con ella. Lo que pasaba era que ella se quería marchar de la fiesta porque estaba aburrida y se sentía incómoda. El chico la obligó a quedarse, la chica desesperadamente empezó a correr del miedo. El chico la golpeaba para que no se fuera. Al fin y al cabo el chico la mete en una habitación y la encierra, le da agua con sustancias para que se duerma y cuando se despierte el chico pueda hacer lo que quiera con ella.

Violencia de género. Jane. 4º A

LA CASA DE LOS RECUERDOS

La puerta, esta puerta que cierra con llave la casa, la casa que contiene más secretos que sedimentos, tengo miedo, no quiero entrar, solo me esperan agrios recuerdos y duros golpes de la vida. El guardia civil me dijo que entrara, que esta sería mi nueva cárcel, encerrada en mis recuerdos. Abrí la puerta y me llegó un olor a viejo y a guardado y las imágenes de esa noche me golpearon como un guantazo en la cara

-¡¡Llegué!!- Gritó él, en mi mente se encendieron todas las alertas posibles y por haber.

-¿Dónde estás pequeña estúpida? Quiero mi maldita comida.- y así era todos los días de mi miserable vida él solo llegaba, pedía y si no le gustaba me golpeaba. Pero yo sentía que esa noche era distinta, presentía que algo cambiaría el rumbo de las cosas ese día. Un escalofrió recorrió mi espina dorsal.

-¿Por qué no contestas maleducada? ¿No te han enseñado a responder?-

-Estoy en la cocina, haciéndote la cena-

-Eso es mujer me debes servir- dijo con prepotencia.

-No soy tu esclava- respondí con un poco de agallas.

-¿Qué no eres mi que?-solo lo miré y vi la ira recorrer sus ojos.

-Estoy cansada, muy cansada de tus humillaciones y de tus maltratos, no merezco esto- le levanté la voz con lágrimas en los ojos.

Él solo se rió con rabia, se acercó muy lentamente. Muy mal lugar había elegido para tener valor, en la cocina había demasiados aparatos con los cuales hacer daño.

-Solo eres una estúpida que no vale la pena y una tía que en su vida ha hecho algo bien, solo sabes llorar, me he tenido que deshacer de ti hace muchísimo tiempo, pero como soy un buen hombre no lo he hecho, pero creo que ya es hora de que me deshaga de ti.- susurró acercándose y fijando la mirada en el porta cuchillos. Yo tenía uno más cerca, él no lo había visto, lo tomé por el mango y lo escondí en mi espalda. Yo solo quería asustarlo, pero él decidió que era mi hora, tomo un cuchillo y se acercó más, yo retrocedí.

-Es tu hora gatita y no vas a escapar- todo ocurrió en cámara lenta, mis recuerdos se envuelven en una nube borrosa llena de lágrimas de desesperación y rabia.

Pero recuerdo empuñar con fuerza el cuchillo y clavárselo antes de que él me lo clavara a mí. Él solo miró el lugar donde lo apuñalé, me miró con horror, pero no podía parar, en ese instante solo venían a mi cabeza imágenes de todos los golpes de todos los insultos y de todos los gritos y seguí, seguí sacando y metiendo el cuchillo en su cuerpo, hasta que cayó al suelo y lo vi soltar su último aliento, entonces me di cuenta de lo que había hecho.

Sabía que me esperaba un año largo en este lugar y podría escapar de los malos recuerdos que tengo en esta maldita casa, así que ingrese con un profundo suspiro, preparándome para superar la avalancha de recuerdos.